Georgia Bulletin

The Newspaper of the Catholic Archdiocese of Atlanta

Photo By Michael Alexander
Attendance at the Cathedral of Christ the King Hispanic Mission has grown four times what it was after the move to its Buford Highway location two years ago. Between the 9 and 11 a.m. Masses approximately 1,400 people attend every Sunday. Photo By Michael Alexander

Atlanta

El espíritu de acogida y apertura atrae a muchos a la misión hispana de la Catedral

By PRISCILLA GREEAR, Especial para el boletín | Published julio 6, 2017  | Available In English

ATLANTA—Desde que se trasladó a Buford Highway hace dos años, la Misión Hispana de la Catedral de Christ the King casi se ha cuadruplicado en tamaño, atrayendo ahora a unas 1.400 personas a sus dos misas dominicales.

Con cientos de nuevos miembros, aquellos que asisten a esta misión van desde recién llegados de bajos recursos hasta inmigrantes ya establecidos provenientes de México y América Latina. Las inscripciones para clases de educación religiosa han aumentado a más de 300 niños y el programa juvenil tiene 25 jóvenes.
El 19 de mayo, 82 niños recibieron su Primera Comunión. Durante la Semana Santa, el Padre Feiser Muñoz, quien ha estado a cargo de la misión por varios años, escuchó más de 200 confesiones y la misión celebró el vía crucis y otras actividades diarias. Los miembros fueron de puerta en puerta invitando con anterioridad a los vecinos a la iglesia.

Nine-year-old Luis Acevedo was one of 42 children making their first holy Communion during a 6 p.m. liturgy at the mission on May 19. Another group of 41 children made theirs during an 8 p.m. service on the same day. Photo By Michael Alexander

La misión hispana había estado ubicada desde 1992 en una edificación que había sido anteriormente una guardería, cerca de unos apartamentos en Lindbergh Drive bajo el firme liderazgo de la Hermana María Jesús Sagaseta, de las Siervas del Sagrado Corazón de Jesús. Pero en 2013, después de que las condiciones se deterioraron, la misión se vio obligada a trasladarse a un salón de los Caballeros de Colón. Después de reunirse allí por más de un año, la catedral firmó un contrato de arrendamiento para un espacio permanente en la Plaza Noreste.
La misión recibe ahora a personas que llegan desde tan lejanos como Duluth y Lawrenceville en un espacio renovado de casi 12.000 pies cuadrados, ubicado en la parte trasera de la Plaza Noreste en el 3349 de Buford Highway, donde ha estado desde junio de 2015.

Antes de la misa, se muestra un video introductorio en grandes pantallas que incluye también canciones y las lecturas del evangelio.
“Los dos primeros años han sido increíbles. El número de personas ha aumentado, se ha multiplicado. El último sitio solía albergar a unas 350-400 personas y ahora tenemos 1.400 feligreses cada fin de semana”, dijo el Padre Muñoz.
“La manera en la que han crecido se ve reflejada en su percepción de la Iglesia. Si la iglesia está abierta a la gente, al decir abierta me refiero a ser acogedora y amable, entonces la gente empezará a venir. …La idea, especialmente para aquellos que vienen por primera vez, es acoger a la gente. Ellos levantan sus manos, y nosotros aplaudimos y les agradecemos que hayan venido a misa”, explicó el padre.

“Llevar la fe al mundo real”

Seminarian Juan Villota, foreground left, and Cathedral of Christ the King parochial vicar Father Rey Pineda greet exiting members of the congregation after Mass on Pentecost Sunday. Photo By Michael Alexander

Después de meses de estar buscando una iglesia, cuando Juan Pablo Guerrón Melo visitó la misión, algo finalmente hizo clic. Allí él y su esposa fueron recibidos con calidez e inspirados a madurar su fe y a poner en práctica sus creencias para servir a sus hermanos más necesitados.
Luego de mudarse de Miami a Atlanta, el colombiano Guerrón Melo se unió a la misión poco después de que esta se hubiera trasladado a Buford Highway. Juan Pablo, quien está ahora más activo que nunca en la iglesia, sirve actualmente como lector, representante del Consejo Parroquial de Christ the King y coordinador de la nueva iniciativa educativa Plaza Comunitaria, la cual será lanzada en colaboración con el consulado mexicano.
El Padre Muñoz “motiva mucho a la gente a hacer lo mejor y a crecer como personas, y esa es la mejor manera de acercarse a Dios”, dijo Guerrón Melo, un asesor técnico experto para una compañía de seguridad digital.
Servir es “una manera de llevar la fe al mundo real, a donde realmente se necesita. La fe no se trata solamente de orar y ser una buena persona, sino de contribuir más a la sociedad a través de acciones”, comentó.
Mientras que los niños asisten a clases de educación religiosa, la misión también ofrece programas religiosos para sus padres. Entre los nuevos ministerios se encuentran un grupo pro-vida, que ya ha organizado una reunión para darle la bienvenida a un futuro bebé; tres coros; una despensa de alimentos; un comité de bienvenida y varios grupos de oración. El popular programa de monaguillos ha crecido de ocho a 40 niños.
Los voluntarios también han trabajado para embellecer la bodega readaptada. Algunos miembros trabajaron en el mármol del altar e hicieron dos bancas de madera y la silla del celebrante, y añadieron un baldaquino y acentos de piedra detrás del altar. Las estatuas de María y San José fueron donados por el grupo de estudio bíblico de mujeres de la Catedral de Christ the King. Otros voluntarios se encargan semanalmente de la limpieza, el mantenimiento y el cuidado de los jardines.
El nuevo programa educativo, patrocinado por el Instituto Nacional para la Educación de Adultos de México, ayudará a aquellos miembros que son analfabetas en español o que no terminaron su educación básica. Cerca de 100 personas se han inscrito para el programa por Internet, pero la misión comenzará por ahora con dos clases de 15 participantes, ya que ha comprado 10 computadoras nuevas para su taller.

“Ellos me han ayudado a crecer”

The Cathedral of Christ the King Hispanic Mission, Atlanta, is located off Briarwood Road, behind the Northeast Plaza, between Buford Highway and the Interstate 85 access road.

La coordinadora hispana de Christ the King Ángela Almario dijo que comenzarán primero con alfabetización básica y educación primaria, y luego incluirán educación secundaria y preparatoria.
“Estaba llenando los formularios para los sacramentos y me di cuenta de que ellos no saben cómo llenarlos. Sí se necesita aprender inglés en la misión, pero antes que todo ellos necesitan saber cómo leer y escribir en su idioma”, dijo.
Almario, quien había trabajado anteriormente administrando propiedades, estaba buscando un trabajo más satisfactorio cuando el Padre Muñoz le habló de esta oportunidad de trabajo. Ella comenta que se dio cuenta completamente del nivel de necesidad cuando una mujer desempleada le dijo que el café y el pan de la misión eran su único sustento.
“Esto ha sido una experiencia muy estimulante y motivadora. … Ahora vivo inmersa en esa pasión, en ese amor y en esa fe”, dijo Almario. “Cada vez que voy a misa a la misión hay personas católicas caminando, viniendo a la iglesia, sin importar las condiciones climáticas. Ellos están dispuestos a contribuir, incluso si no tienen nada”. “Ya no me siento deprimida o atemorizada por cualquier cosa. Ellos me han ayudado a incrementar mi fe y amor por los demás, a servir a la gente. Durante la Semana Santa me desperté a medianoche y llegué a la misión a las 5:00 a.m.”, dijo.
La misión también ofrece un oasis para aquellos potencialmente afectados por la creciente tasa de deportación de inmigrantes no criminales. Un miembro activo de la misión fue detenido al azar por la policía y arrestado por dos meses porque, sin saberlo, no se había presentado en la corte para una audiencia establecida años atrás. Pero su esposa, Magdalena Mateo, se apoyó en su fe y en el Padre Muñoz durante la difícil prueba de dos meses antes de que las autoridades de inmigración finalmente lo soltaran con un permiso de trabajo. Durante este tiempo, ella asistió a misa temprano los domingos para orar por su esposo, mientras sus dos hijos mayores se preparaban para servir en el altar.
“Le pedí mucho a Dios que nos ayudara”, dijo Mateo, una mucama de hotel quien también es una de las voluntarias que limpia semanalmente la misión. “Dios toco el corazón del juez de inmigración para que lo dejara en libertad”.

“La gente me mostró el rostro de Jesús”

Cathedral of Christ the King parochial vicar Father Feiser Muñoz has been the clerical face of the mission for nearly four years. In August he’ll be taking on the new assignment as administrator of St. Clement Church, Calhoun. Photo By Michael Alexander

Con esa misma fe, el Padre Muñoz también encuentra esperanza en tiempos de incertidumbre.
“Algunas personas tienen incluso miedo de asistir a misa debido a la situación, pero es por ese mismo motivo que también vienen”, dijo. “En tiempos de incertidumbre, la gente necesita a Dios”.
El Padre Muñoz agradece el apoyo del rector de la catedral Monseñor Frank McNamee, del personal del Ministerio Hispano y de los obispos que le han permitido dirigir la misión y servir al mismo tiempo a la Catedral de Christ the King. A finales de agosto comenzará una nueva asignación como administrador de la Iglesia St. Clement en Calhoun. El padre mencionó que siempre atesorará el tiempo en el que estuvo en la misión, donde hizo cosas que van desde reconfortar a aquellos en su lecho de muerte y consolar a sus familiares hasta motivar a los conversos y dar la bienvenida a los forasteros.
“Permanecí con ellos, escuché su sufrimiento, sus dificultades, sus miedos”, dijo. “Dije sí al Señor a través del sacerdocio porque la gente me mostró el rostro de Jesús, me mostró que mi llamado era ser un sacerdote y poder servirles. Existe una gran alegría y felicidad al conectarse con las personas. Uno ve que la gente es sincera y humilde y que ellos quieren hacer lo mejor que puedan, no solo para ellos mismos sino también para los demás. Cuando todos hacemos cosas no para nosotros sino para otros, la comunidad comienza a crecer cada vez más. Y eso es lo que Jesús hizo, él dio su vida por nosotros”.
El Padre Muñoz cree que la misión continuará prosperando con su nuevo sacerdote, el Padre Carlos Cifuentes, quien se unió al personal de la catedral como vicario parroquial el 1 de julio.
“Yo creo en las capacidades de los feligreses y confío en ellos, y eso hace una gran diferencia en la comunidad y en cada ser humano. … Es por esa misma razón que los padres necesitan confiar y creer en sus hijos, ellos necesitan pensar que sus hijos van a llegar muy lejos”, dijo.
“Me siento feliz de haber tenido la oportunidad de conocer a estas personas, de haber podido compartir mi vida con ellos, de haber conocido más sobre mí mismo y de sentir más profundamente el significado del sacerdocio. Ahora el Padre Carlos Cifuentes, quien es un gran hombre, ocupará mi lugar y será de gran beneficio para la misión y la catedral”.