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Noticias de la Arquidiócesis Católica de Atlanta

Photo by Allen Kinzly
Jeanne Menna, center, thanks the first responders of Marietta who saved her life in May following a lightning strike in the parking lot of St. Joseph Church.

Marietta

Sobreviviente de rayo agradece a equipos de emergencia y comunidad católica

By EMMA SCHRAMM, especial para el Boletín | Published 29 julio, 2026  | Available In English

MARIETTA—La tarde del 6 de mayo, una fuerte tormenta eléctrica azotó el estacionamiento de la iglesia St. Joseph en Marietta. Mary “Jeanne” Menna, feligresa y voluntaria de la escuela, estaba cargando en su automóvil artículos del programa de teatro cuando fue alcanzada por un rayo. La descarga alcanzó un árbol cercano, partiéndolo por la mitad, y rebotó desde el vehículo de Jeanne hacia ella. En los minutos previos a la llegada de los equipos de emergencia, Menna no tenía pulso ni respiraba.

La oficial Samantha Lutfig, del Departamento de Policía de Marietta, quien se encontraba a pocos minutos del lugar fue la primera en llegar y se apresuró a iniciar las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). La oficial estaba tan concentrada en salvar la vida de la víctima que apenas notó la lluvia torrencial o los restos del árbol que cubrían el estacionamiento. Poco después llegaron otros agentes y se envió al Departamento de Bomberos de Marietta a la iglesia. Sus esfuerzos conjuntos de reanimación lograron salvar la vida de Menna. Casi dos meses más tarde, Menna regresó al estacionamiento del lugar para reunirse con los equipos de emergencia que le salvaron la vida.

Fue un reencuentro emotivo en el que Jeanne abrazó a cada uno de los miembros de la policía y de los bomberos que estuvieron presentes aquel día. Al encontrarse frente a frente con los hombres y mujeres que la reanimaron, Menna no pudo contener su gratitud.

“Estoy profundamente agradecida porque, tras investigar un poco, sé que muy pocas personas sobreviven al impacto de un rayo”, comentó. “Los equipos de emergencia corren hacia el peligro; no huyen de él. Agradezco enormemente que contemos con personas dispuestas a hacer eso. Se requiere mucha audacia y valentía para desempeñar esa labor. Ellos son, verdaderamente, ángeles de Dios en la tierra”.

A pesar del peligro inherente de shaber sido alcanzada por un rayo, Menna ha logrado una recuperación milagrosa y casi perfecta.

“Me han atendido muchos médicos y especialistas”, dijo. “Realmente se han quedado asombrados de que no tenga secuelas. Yo misma me sorprendo de estar tan bien, pero me siento bendecida y agradezco que así sea”.

Los equipos de emergencia se alegraron de reunirse con Menna para ver los inspiradores resultados de su labor.

“A menudo vemos cosas terribles”, comentó Kevin Gerhard, subjefe del Departamento de Bomberos de Marietta. “Así que atender un caso como este y luego conocer a la persona resulta reconfortante. Nuestro trabajo es muy significativo, y estamos muy agradecidos de que ella esté aquí, porque a veces las cosas salen bien y nunca llegamos a enterarnos”.

La oficial Lutfig también se sintió profundamente conmovida por el papel que desempeñó en la historia de Menna.
“Hacemos mucho por los ciudadanos de la comunidad, y poder estar junto a alguien así es un momento que cierra el círculo”, afirmó. “Muchas veces, cuando atendemos emergencias médicas, el desenlace no es este; por eso, ver un resultado final distinto es maravilloso”.
La oficial Lutfig fue galardonada con la Medalla al Mérito por sus heroicas acciones. La fe de Menna ha sido fundamental en su recuperación; ella se siente sorprendida y encantada por la cantidad de personas que oraron por ella tras el incidente.
“Sin duda, valoro profundamente a mis hijos, a mi familia extendida y a mi familia de la Iglesia”, dijo. “La cantidad de grupos de oración e iglesias que han rezado por mí… ha sido algo abrumador, ya que soy una persona tímida. Creo firmemente en el poder de la oración y pienso que eso también ha contribuido a mi sanación. Doy gracias a Dios por haberme salvado la vida y por su poder sanador”.
Miles de miembros de la comunidad católica de Atlanta apoyaron a Menna durante su recuperación. Ella sigue considerando a la iglesia St. Joseph como el centro de su vida de fe y de su comunidad.
“Esta es la casa de Dios. Me siento muy segura aquí”, dijo mientras observaba el estacionamiento. “Me siento bien estando aquí. Amo mi iglesia y a mi familia de la Iglesia”.
Hay muchas preguntas cuyas respuestas nunca conocerá, pero tras su angustiosa experiencia, Menna siente que ha vuelto a nacer y valora aún más a sus amigos, a su familia y a sus seres queridos.
“No sé por qué Dios me salvó”, dijo. “Siento que mi vida todavía tiene un propósito y espero poder cumplirlo. Simplemente creo que todos estamos aquí con un fin, aunque no sepamos cuál es. Todos estamos aquí para ayudarnos mutuamente. ¿Qué más hay?”.
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