CNS photo/Lola GomezVatican City
Los católicos no pueden ser ‘espectadores desinteresados’ ante los acontecimientos actuales, dice el Papa León
By JOSEPHINE PETERSON, Catholic News Service | Published 2 septiembre, 2026 | Available In English
CIUDAD DEL VATICANO (CNS)–Los fieles están llamados a dejar atrás “toda pasividad e indiferencia ante los acontecimientos que se producen, ante la historia y la vida de las personas, sobre todo ante el cambio rápido y profundo que experimentamos hoy”, dijo el Papa León XIV en su audiencia general.
“No es posible permanecer como espectadores desinteresados, es necesario, en cambio, escuchar con el corazón, dejarse interpelar, involucrarse”, dijo el Papa el 2 de septiembre en la Plaza de San Pedro.
“Con Cristo y sostenidos por la fuerza de su Espíritu, los creyentes están llamados a hacerse cargo de las dificultades de los hermanos, sobre todo de aquellos que se ven oprimidos por la injusticia, por la discriminación, por la violencia”, afirmó durante su catequesis principal.
El Papa León inició una nueva serie de reflexiones sobre la constitución pastoral del Concilio Vaticano II “Gaudium et Spes”, que examina la relación entre la Iglesia y el mundo moderno.
Recordando la advertencia de San Juan XXIII contra los “profetas de calamidades”, quienes consideraban que su propia época era peor que el pasado, el Papa León afirmó que, por el contrario, los cristianos están llamados a compartir la vida de la humanidad tal como lo hizo Cristo.
Esa cercanía a la humanidad, señaló el Papa, también abre el camino a una comprensión más profunda de los acontecimientos y de la propia Revelación.
“No se trata, de hecho, de una disposición simplemente moral”, afirmó.
Dirigiéndose a los peregrinos de habla inglesa, el Papa León afirmó que es responsabilidad pastoral de la Iglesia relacionarse con el mundo contemporáneo, compartir sus alegrías y tristezas, y defender a los pobres y marginados.
La Iglesia, dijo, también debe escrutar a fondo los signos de la época, enfrentando “problemas urgentes como el progreso tecnológico que solo beneficia a unos pocos y la persistencia de la pobreza generalizada”.
Sus comentarios se produjeron meses después de la publicación de su primera encíclica, “Magnifica Humanitas”, en la que detallaba su visión sobre las implicaciones globales de la inteligencia artificial y advertía contra permitir que el desarrollo tecnológico avance sin dar prioridad a la dignidad humana.
“En nuestros días, marcados por profundos cambios y mucha injusticia, cada uno de nosotros está llamado, pues, a desempeñar su papel al acoger y escuchar las preguntas y anhelos más profundos del corazón humano, haciendo presente ante todos el amor misericordioso de Cristo nuestro Salvador”, dijo el Papa a los angloparlantes.
Durante un período de profundos cambios que está generando “desequilibrios preocupantes”, el Papa León afirmó que la Iglesia está llamada a servir a la persona humana al escuchar “los interrogantes más profundos de su corazón y los anhelos que lo habitan”.
La Iglesia debe orientar a las personas hacia Cristo, dijo, como “la clave, el centro y el fin de toda la historia humana”.

