Photo by Julianna LeopoldExposición móvil “Gente de esperanza” destaca labor de Caridades Católicas
Published 12 agosto, 2026 | Available In English
ROSWELL—Más de dos docenas de compromisos escritos a mano en papel llenaban casi toda la pared. Las notas incluían desde “escuchar con amor y responder con acciones concretas” hasta atender las necesidades de los vecinos “sin reservas y sin juzgar”.
A la salida del museo “People of Hope” (Gente de Esperanza), los visitantes tenían la oportunidad de completar frases como “Crearé esperanza…” y “Viviré como lo hizo Jesús”.
Estas promesas estaban dentro de un semirremolque convertido en museo itinerante, el cual ilustra las difíciles decisiones que enfrentan hombres y mujeres que viven en las márgenes de la sociedad y la respuesta de Caridades Católicas (Catholic Charities).
Gwen Hinton, explicó que el museo reforzó su deseo de trabajar por la justicia social.
“Simplemente profundizó nuestro deseo de ser el tipo de cambio que queremos ver en el mundo”, indicó.
Ella y su esposo, Mike, son feligreses de la iglesia St. Andrew (San Andrés) en Roswell. Ambos participan activamente en las actividades de su parroquia que sirven a los pobres y dedican parte de su tiempo ayudando en el refugio nocturno del Santuario de la Inmaculada Concepción en Atlanta (Shrine of Immaculate Conception).
Visitar la exposición el 5 de agosto les ayudó a comprender mejor la labor que ya realizan, comentó ella. La exposición reveló que, si bien la caridad es necesaria, también es importante corregir las estructuras que pueden mantener a las personas en la pobreza, señaló.

Caroline Gold, de Catholic Charities Atlanta, sonríe frente al museo móvil “People of Hope” (Gente de Esperanza), estacionado entre la iglesia St. Peter Chanel y la escuela secundaria Blessed Trinity en Roswell durante su visita a Georgia. Una parte del museo está dedicada a escuchar testimonios en video de voluntarios que acompañan a personas que atraviesan situaciones críticas. Foto de Julianna Leopold
Este museo único puso el foco de atención en los vecinos necesitados y en quienes les brindan ayuda. Su nombre es “Gente de esperanza: historias llenas de fe sobre vecinos que ayudan a vecinos (People of Hope: Faith-Filled Stories of Neighbors Helping Neighbors) y se lleva a cabo en un semirremolque reacondicionado. En Georgia, el museo estuvo estacionado durante dos días entre la iglesia San Pedro Chanel (St. Peter Chanel) y la escuela secundaria de la Santísima Trinidad (Blessed Trinity), en Roswell.
El museo “Gente de esperanza” tiene previsto visitar más de 150 comunidades en todo el país. La iniciativa ha sido posible gracias a una subvención de casi 5 millones de dólares de Lilly Endowment Inc., como parte de su Iniciativa Nacional de Narración de Historias sobre la Fe y la Vida Cristiana.
Vanessa Russell, directora ejecutiva de Caridades Católicas, dio la bienvenida a los visitantes. Explicó que uno de los objetivos de esta exposición itinerante es ir más allá de las frías estadísticas y “humanizar la pobreza”, permitiendo que la gente escuche historias y se adentre en las vidas de los demás. La esperanza es que conocer estas adversidades “llegue al corazón” de una manera que las cifras no pueden hacer, señaló Russell.
Durante dos días, más de 120 personas recorrieron el museo para vivir una experiencia inmersiva. Los visitantes tuvieron la oportunidad de conocer las vidas de cinco personas que enfrentaban decisiones difíciles, entre ellas familias con hijos con necesidades especiales, una viuda con ingresos limitados y expresidiarios intentando rehacer su vida tras salir de prisión.
¿Acepta el expresidiario un trabajo de mecánico mejor remunerado, aun a riesgo de violar su libertad condicional al verse rodeado de amigos de su antiguo barrio? ¿O qué hace la viuda que, ante una factura de calefacción elevada, debe decidir si paga el alquiler, la calefacción o sus medicamentos?

Laurel Harrell (a la izquierda) participa en una exposición interactiva en el museo “People of Hope” (Gente de Esperanza). Su esposo, John Harrell, lee junto a ella. El museo fue instalado en un semirremolque acondicionado y visitó la arquidiócesis durante dos días, estacionándose cerca de la escuela secundaria Blessed Trinity en Roswell. Foto de Julianna Leopold
Alison Hernandez, quien hace parte del personal de Caridades Católicas que trabaja con refugiados, señaló que los desafíos que enfrentan las personas de escasos recursos pueden ser difíciles de resolver, ya que se originan en un entramado de problemas interconectados que afectan sus vidas.
Caridades Católicas de Atlanta se centra menos en la asistencia económica, ya que sus trabajadores sociales educan a las personas para empoderarlas, explicó. La labor que hacemos aborda una variedad de dificultades que complican la vida según las circunstancias particulares de cada individuo: desde reducir deudas médicas y colaborar con asesores de vivienda hasta gestionar la inscripción en programas federales de ayuda, detalló.
Una parte del museo está dedicada a escuchar testimonios en video de voluntarios que acompañan a personas que enfrentan situaciones críticas. Una pequeña biblioteca permite que los visitantes puedan obtener una lista de libros y otros recursos para mejorar las comunidades, fortalecer los vínculos entre vecinos y ayudar a los pobres.
En 2025, la organización sin fines de lucro Caridades Católicas atendió a más de 10.000 mujeres y hombres en el área de Atlanta. Unos 631 voluntarios contribuyeron a esta labor. Russell señaló que, a medida que el gobierno federal reduce su apoyo financiero para este tipo de servicios, será vital contar con más voluntarios para ayudar a las personas.
“Se trata de tomar las cifras y mostrar la historia que hay detrás de ellas”, dijo Russell. “Eso ayuda a incrementar su compasión, pero también, por otro lado, a inspirarlos realmente a pasar a la acción”.