Georgia Bulletin

Noticias de la Arquidiócesis Católica de Atlanta

OSV News photo/CPP)
Newly consecrated Society of St. Pius X bishops are seen at the altar during a liturgical celebration with Bishop Bernard Fellay of SSPX, right, on July 1, 2026, in Écône, Switzerland. The five bishops, along with Bishop Alfonso de Galarreta, who led the celebration, were excommunicated by the Vatican July 2, as the consecration lacked the mandate of the pope and was declared to be schismatic. (OSV News photo/CPP)

Atlanta

Carta del Arzobispo Hartmayer a los fieles sobre el cisma de la FSSPX

Published 13 julio, 2026  | Available In English

ATLANTA—El 13 de julio, el Arzobispo Gregory J. Hartmayer, OFM Conv., compartió una carta pastoral dirigida a los fieles de la Arquidiócesis de Atlanta en relación con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. El Vaticano declaró que la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) se encuentra “en cisma” desde el 2 de julio, después de que el grupo tradicionalista consagrara a cuatro obispos sin mandato papal; este hecho marcó la ruptura más grave en la Iglesia desde las consagraciones episcopales no autorizadas realizadas por el arzobispo Marcel Lefebvre en 1988.

A continuación, incluimos el texto de la carta, el cual ofrece información sobre cómo retornar a la plena comunión:

“Queridos hermanos,

Con la preocupación de un padre por la unidad de la Iglesia y la salvación de las almas, escribo para abordar los recientes acontecimientos relacionados con la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X —conocida comúnmente como FSSPX— y con el fin de ofrecer una orientación pastoral clara a los fieles de la Arquidiócesis de Atlanta, especialmente a aquellos que han tenido contacto con la Iglesia Católica de Saint Michael (San Miguel) en Roswell.

La comunión de la Iglesia y la herida del cisma

La Iglesia Católica está visiblemente unida por la profesión de la misma fe, la celebración de los sacramentos y la comunión con el Romano Pontífice y los obispos que están en comunión con él. El cisma es una ruptura grave de dicha comunión. El derecho canónico define el cisma como la negativa a someterse al Sumo Pontífice o a mantener la comunión con los miembros de la Iglesia sujetos a él. Dado que el cisma hiere la unidad del Cuerpo de Cristo, la Iglesia impone la grave pena de excomunión a quienes incurren en él.

La Santa Sede ha declarado que las consagraciones episcopales recientes realizadas por obispos de la Fraternidad de San Pío X, sin mandato pontificio y contra la voluntad del Santo Padre, constituyen un acto cismático. Los obispos involucrados han incurrido en excomunión latae sententiae y los ministros sagrados que pertenecen a la Fraternidad deben considerarse en estado de cisma y someterse a las consecuencias canónicas establecidas por la ley. El término ‘latae’ significa que la pena se impone automáticamente por la propia ley ante una violación grave de las normas disciplinarias de la Iglesia. La infracción, en este caso, radica en actuar en directa contradicción con el Código de Derecho Canónico —que exige un mandato de la Santa Sede para ordenar a  un obispo—, y la ruptura de la obediencia esencial que se le debe al Vicario de Cristo, la cual se requiere para la unidad de la Iglesia.

Una advertencia hecha con caridad

Por esta razón, debo advertir a los fieles que el clero de la Fraternidad de San Pío X no ejerce su ministerio en plena comunión con la Iglesia Católica Romana. Sus celebraciones sacramentales son ilícitas, y la Santa Sede ha advertido específicamente que el sacramento de la penitencia que ellos administran y los matrimonios que asisten son ilícitos, a menos que la autoridad eclesiástica competente supla o conceda la facultad o delegación que se requiere para un caso particular.

Esta advertencia se aplica de manera especial a la Iglesia Católica de Saint Michael (San Miguel), situada en el 715 de Hardscrabble Road en Roswell, Georgia, la cual está asociada públicamente con la Fraternidad de San Pío X. Los fieles deben comprender que esta iglesia no opera en comunión con la Iglesia Católica Romana y no está sujeta al gobierno pastoral ordinario de la Arquidiócesis de Atlanta.

Por consiguiente, se urge a los fieles a no participar en liturgias, celebraciones sacramentales, programas de catequesis, actividades de recaudación de fondos, actos de devoción u otras actividades promovidas por la Fraternidad de San Pío X cuando dicha participación implique expresar apoyo, adhesión o cooperación con la separación cismática de la Santa Sede.

Diferencia entre la confusión y la adhesión formal

El decreto de la Santa Sede establece una distinción entre la asistencia pasiva y la adhesión. Una persona no se convierte necesariamente en cismática por el solo hecho de haber asistido a una misa debido a confusión, curiosidad, presión familiar, costumbre o un deseo sincero de culto reverente. La adhesión formal al cisma requiere conocimiento, libertad, actos y un rechazo deliberado de la comunión con el Romano Pontífice o con los obispos en comunión con él.

No obstante, los católicos deben evitar exponerse a sí mismos o exponer a sus familias a peligros espirituales. El amor por la tradición litúrgica de la Iglesia nunca debe resultar en una separación de la Iglesia misma. El apego a la forma litúrgica antigua no equivale a la adhesión a la Fraternidad de San Pío X. Los fieles que deseen el patrimonio litúrgico de la Iglesia deben buscarlo únicamente en comunidades y parroquias que estén en plena comunión con el Romano Pontífice y debidamente autorizadas por la autoridad eclesiástica competente.

Orientación práctica para los fieles

  1. No acuda a los miembros del clero de la Fraternidad de San Pío X para recibir el sacramento de la confesión, la preparación matrimonial o para que oficien su matrimonio.
  2. Si se ha confesado con un sacerdote de la Fraternidad de San Pío X, o si un sacerdote de dicha Fraternidad ha oficiado su matrimonio, póngase en contacto con su párroco o con la arquidiócesis para que su situación pueda ser revisada y, de ser necesario, regularizada.
  3. No considere que la participación en los ministerios o actividades de la Fraternidad de San Pío X equivale a participar en una parroquia o ministerio de la Iglesia Católica Romana.
  4. Los padres deben prestar atención especial a la formación de los niños y jóvenes, asegurándose de que reciban la catequesis de maestros y clérigos que estén en plena comunión con la Iglesia.
  5. Aquellas personas que se hayan sentido atraídas por la Iglesia Saint Michael o por la Fraternidad de San Pío X deben ser acogidas con paciencia, respeto y atención pastoral, al tiempo que se les guía con firmeza hacia la plena comunión con la Iglesia.

El camino de regreso

El propósito de la excomunión es medicinal. No se impone porque la Iglesia desee la separación de nadie, sino porque la Iglesia, como madre amorosa, debe señalar la gravedad de una herida para que pueda comenzar la sanación. El Señor desea que todos seamos uno. La Iglesia está dispuesta a acoger con afecto sincero a todos aquellos que deseen regresar a la plena comunión.

La Santa Sede ha ofrecido orientaciones al respecto, distinguiendo entre quienes han participado en diversos actos litúrgicos y quienes se han involucrado de manera más formal en la vida de la comunidad de la Sociedad de San Pío X. El documento de la Santa Sede denomina a este último caso como “adhesión”.

Todo fiel que crea haberse adherido formalmente al cisma de la Sociedad de San Pío X, o que tenga dudas sobre su situación canónica o sacramental, debe ponerse en contacto con un párroco, con la oficina del arzobispo o con la oficina diocesana correspondiente para recibir asistencia pastoral confidencial. El camino de regreso puede incluir una profesión de fe católica, la confesión sacramental cuando proceda, una reafirmación explícita de la comunión con el Romano Pontífice y con el obispo diocesano y cualquier otro paso requerido por la autoridad eclesiástica competente. El sacerdote local preparará el caso para presentármelo. Yo, en mi calidad de ordinario, seré quien concluya el proceso en sí.

En el caso de quienes no se han “adherido” a la Sociedad de San Pío X, el proceso requiere consultar al párroco católico local, quien está autorizado para acogerlos en la plena comunión con el Santo Padre.

Pido a todos los sacerdotes, diáconos, religiosos, catequistas y líderes laicos que hablen sobre este asunto con claridad, caridad y prudencia. Debemos evitar juicios severos sobre personas cuyo conocimiento personal y libertad pueden ser limitados, pero también debemos evitar una falsa tranquilidad cuando están en juego la unidad de la Iglesia y la validez de los sacramentos.

Con preocupación pastoral, le digo a los fieles que han asistido a St. Michael o que han encontrado allí consuelo espiritual, que la Iglesia no rechaza su deseo de un culto reverente, de una sana doctrina o de una vida santa. Más bien, los invita a buscar estos dones dentro de la comunión visible de la Iglesia Católica, unidos al sucesor de San Pedro y a los obispos en comunión con él. Animo a aquellos que se nutren espiritualmente de la liturgia latina tradicional de la Iglesia, a buscar dicha forma de culto en comunidades que estén en plena comunión con la Iglesia Católica Romana, incluyendo la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro en la Iglesia Católica Saint Francis de Sales, situada en el 587 de Landers Drive, Mableton, Georgia 30126.

Pido que Cristo, el Buen Pastor, sane toda herida de división, nos fortalezca en la fe y en la caridad, y congregue a todo su pueblo en la unidad por la que oró la víspera de su muerte, ‘que todos sean uno'”.

Carta emitida en la Cancillería de la Arquidiócesis de Atlanta, en Smyrna, Georgia, el 6 de julio de 2026.

Atentamente, Arzobispo Gregory J. Hartmayer, OFM Conv.

Secret Link