Atlanta
Obispos de Atlanta expresan apoyo a Dominicas de Hawthorne en medio de acciones legales
Published 1 julio, 2026 | Available In English
ATLANTA—El Arzobispo Gregory J. Hartmayer y los obispos auxiliares de Atlanta han emitido una declaración de apoyo a las Hermanas Dominicas de Hawthorne en medio de una acción legal contra el Estado de Nueva York. Las Dominicas de Hawthorne gestionan un programa de cuidados paliativos de 42 camas para personas pobres en fase terminal en Hawthorne, Nueva York.
El Departamento de Justicia ha solicitado intervenir como codemandante en la demanda. Una ley de Nueva York de 2024, conocida como la “Carta de Derechos de los Residentes de Centros de Atención a Largo Plazo para Neoyorquinos LGBTQ+ y Personas que Viven con el VIH”, exige que los centros de atención a largo plazo utilicen los pronombres preferidos y asignen habitaciones basándose en la identidad de género.
El centro de las religiosas, Rosary Hill, atiende a pacientes con cáncer. Las hermanas también administran el hogar Our Lady of Perpetual Help Home en Atlanta.
La demanda se presentó el 6 de abril ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York. Aún no se ha fijado fecha para la audiencia y se espera que el estado solicite al tribunal que desestime la demanda. En una declaración del 18 de junio, la fiscal general adjunta de los Estados Unidos, Harmeet K. Dillon, afirmó que los estados deben tomar nota de que no pueden exigir a los estadounidenses que abandonen sus creencias religiosas en nombre de la ideología de género.
A continuación, se presenta la declaración de los obispos de Georgia, emitida el 1 de julio:
“Nosotros, los Obispos de la Arquidiócesis Católica de Atlanta, escribimos con gratitud y solidaridad para expresar nuestro apoyo incondicional a las Hermanas Dominicas de Hawthorne, quienes actualmente enfrentan un proceso legal en el estado de Nueva York para defender su derecho a llevar a cabo su sagrado apostolado con fidelidad a la fe católica. No lo hacemos por motivos de partidismo político, sino como pastores de la Iglesia que dan testimonio de la verdad perdurable sobre la sagrada dignidad de todo ser humano creado por Dios.
Las Hermanas Dominicas de Hawthorne —formalmente la Congregación de Santa Rosa de Lima— fueron fundadas el 8 de diciembre de 1900 por la Venerable Sierva de Dios Rose Hawthorne Lathrop, hija del novelista estadounidense Nathaniel Hawthorne y conversa a la fe católica. Movida por la compasión hacia los más pobres entre los moribundos, la Madre Mary Alphonsa, OP —como llegó a ser conocida— consagró su vida al cuidado de personas con cáncer incurable que carecían de recursos para pagar su tratamiento. Al hacerlo, encarnó el carisma dominico en su expresión más tierna: contemplar la verdad del Evangelio y compartir sus frutos con los más necesitados. Durante más de 125 años, las Hermanas han continuado su labor sin aceptar pago alguno de los pacientes, confiando plenamente en la generosidad de los benefactores y en la providencia de Dios.
Las Hermanas han sido una presencia muy querida en la Arquidiócesis de Atlanta desde 1939, año en que llegaron a nuestra ciudad y fundaron el Hogar de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (Our Lady of Perpetual Help Home), atendiendo a los pobres moribundos con una ternura y caridad incomparables. Durante casi nueve décadas, han servido a hombres y mujeres de toda procedencia y creencia, viendo en cada paciente el rostro de Cristo. Hoy, el hogar es testimonio de lo que la Iglesia enseña y de lo que la cultura a menudo olvida: que toda vida humana, por muy mermada que esté debido a la enfermedad o la pobreza, posee un valor infinito.
Es en este contexto que debemos referirnos concretamente al litigio actual. El estado de Nueva York ha amenazado a las Hermanas con multas, la revocación de su licencia para operar el hogar de ancianos e incluso con penas de cárcel si no cumplen una ley que les exige asignar habitaciones, utilizar pronombres y realizar cuidados personales íntimos basándose en la identidad de género en lugar del sexo biológico. El estado de Nueva York…” …ahora ha exigido que abandonen la enseñanza de la Iglesia de que el sexo biológico es un don de Dios e inmutable —una enseñanza arraigada no en la animadversión hacia ninguna persona, sino en una profunda reverencia por el cuerpo humano tal como fue creado por Dios. Agradecemos que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos haya reconocido la gravedad de esta amenaza a la libertad religiosa y se haya unido a las Hermanas en su acción legal.
En esencia, se trata de una cuestión de libertad religiosa. Un gobierno que obliga a religiosas a elegir entre su fe y su licencia para atender a los moribundos vulnera los derechos fundamentales garantizados por la Primera Enmienda e impone una carga intolerable al ministerio de la Iglesia hacia los más vulnerables. Nos solidarizamos con nuestras Hermanas en la convicción de que la libertad de vivir y servir conforme a las enseñanzas de la Iglesia no es un privilegio que otorga el Estado, sino un derecho que pertenece a toda persona y a toda comunidad religiosa.
Pedimos a los fieles de nuestra provincia que tengan presentes en sus oraciones a las Hermanas Dominicas de Hawthorne, que den gracias por su extraordinario testimonio del Evangelio de la Vida y que se solidaricen con ellas mientras continúan —como lo han hecho durante más de un siglo— viendo el rostro de Cristo en los pobres moribundos y honrando la dignidad sagrada de todo ser humano”.
Arzobispo Gregory J. Hartmayer, OFM Conv.
Obispo Joel M. Konzen, SM; Obispo Bernard E. Shlesinger III; Obispo John Nhan Tran, obispos auxiliares


