Photo by Natalia DuronAlabama
Peregrinación de la Arquidiócesis de Atlanta explora historia de injusticia racial
Published 14 julio, 2026 | Available In English
MONTGOMERY, Ala.—Los miembros de la Arquidiócesis de Atlanta guardaban silencio mientras se detenía frente a los monumentos que exhibían los nombres de los condados donde ocurrieron linchamientos. Entre ellos figuraban Cobb, Coweta, Chatham, Decatur y otros condados de Georgia.
El momento tuvo lugar en el Monumento Nacional por la Paz y la Justicia durante una peregrinación de dos días a Montgomery, Alabama, los días 1 y 2 de julio.
La peregrinación estuvo diseñada para sumergir a los fieles en la historia de la esclavitud y el movimiento por los derechos civiles e invitar a reflexionar sobre el llamado católico a la justicia y la dignidad humana.
Encabezada por Ashley Morris, director de Asuntos para Católicos Negros de la oficina arquidiócesana para los Ministerios Interculturales la peregrinación reunió a 15 participantes para visitar algunos de los lugares más emblemáticos del país relacionados con los derechos civiles.
Otras paradas incluyeron Legacy Museum, National Memorial for Peace and Justice, Harris House y Freedom Rides Museum.
“Me inspiró el entusiasmo de todos los participantes, quienes se sintieron honrados y dispuestos a viajar a Montgomery para realizar esta peregrinación”, dijo Morris. “Esta experiencia de inmersión es importante para nuestra Iglesia local, ya que nos ayuda a todos a crecer de manera intencional en el servicio, el acompañamiento y el ministerio junto a nuestras comunidades católicas afroamericanas y negras”.
El lugar de una ciudad de Alabama en la historia
Montgomery ocupa un lugar significativo en la historia estadounidense. Conocida anteriormente como centro de comercio interno de esclavos, la capital de Alabama es ahora conocida como la cuna del Movimiento de los Derechos Civiles gracias a eventos como el boicot de autobuses de Montgomery y las Marchas por la Libertad.
El primer día de la peregrinación comenzó con una visita al Museo del Legado. Construido en el emplazamiento de un antiguo almacén de algodón, el museo es manaejado por Equal Justice Initiative, una organización sin fines de lucro centrada en la reforma de la justicia penal, que ayuda a comunidades marginadas y educa a los demás sobre la cuestión racial en los Estados Unidos.
Desde allí, el grupo arquidiocesano visitó el Monumento Nacional por la Paz y la Justicia. El monumento conmemora a las víctimas de linchamientos motivados por el terror racial, documentados en todo el país entre 1877 y 1950.
Más de 4.400 nombres están grabados en unos 800 monumentos de acero que representan a los condados donde se produjeron linchamientos, según informó la organización Equal Rights Initiative en su sitio web. De acuerdo con un informe de la entidad, el memorial incluye 103 condados de Georgia.
A medida que el grupo se adentraba en el memorial, se podían leer en sus paredes datos sobre los motivos que desencadenaban los linchamientos.
Desde escribir una nota a una mujer o permanecer en un vecindario hasta ejercer el derecho al voto: los miembros del grupo oraron en silencio por las numerosas vidas perdidas a causa de la injusticia racial.

Pilgrims of the Archdiocese of Atlanta and Valda Montgomery Harris, center, stand outside the Harris House. Richard Harris Jr., a local pharmacist, turned his home into a hub for Freedom Riders planning their routes across the country. Photo by Ashley Morris
En el segundo día de la peregrinación, el grupo visitó la Casa Harris , una residencia familiar en la calle South Jackson que sirvió como centro seguro y estratégico para los estudiantes que desafiaban la segregación en los autobuses interestatales.
Hogar de Richard Harris Jr., la casa se convirtió en un refugio para los activistas conocidos como los Freedom Riders (Viajeros de la Libertad), entre ellos el fallecido congresista John Lewis.
Guiados por Valda Montgomery Harris, los participantes conocieron cómo su padre —farmacéutico y defensor de los derechos civiles— abrió su hogar a activistas blancos y negros que desafiaban la segregación interestatal, en consonancia con el fallo de 1960 de la Corte Suprema de los Estados Unidos en el caso Boynton contra Virginia.
Martin Luther King Jr., el fallecido activista de los derechos civiles que lideró protestas no violentas, visitaba la casa con frecuencia para planificar las rutas de los viajes en autobús.
Durante el recorrido por la vivienda, el grupo entró en habitaciones donde las conversaciones se desarrollaban en voz baja, pero tenían un gran impacto. Los visitantes se sentaron en las mismas sillas de la cocina y caminaron sobre la alfombra donde los estudiantes trazaban sus planes para verificar si los estados cumplían con el fallo judicial.
La peregrinación concluyó en el Museo Freedom Rides Museum, ubicado en el edificio que antiguamente servía como estación de autobuses Greyhound de Montgomery. El 20 de mayo de 1961, grupos de alborotadores y turbas atacaron a los Freedom Riders que pasaban por allí.

The Freedom Rides Museum, located in Montgomery, Ala., displays newspaper headlines detailing the attacks by mobs on the Freedom Riders. Formally the city’s Greyhound Bus Station, the building now showcases the story of the activists who challenged interstate bus segregation. Photo by Natalia Duron
En la pared se exhibe un mapa de las rutas de viaje de los activistas, que narra la historia de quienes viajaron en los autobuses a pesar de las amenazas contra sus vidas. A lo largo del museo se presentan titulares de periódicos y datos históricos de la época. Cabe destacar que el museo mostraba una gran pared con las fotografías policiales de los *Freedom Riders* (Viajeros de la Libertad) arrestados.
Durante la peregrinación, el grupo participó en debates guiados y momentos de oración. Las conversaciones estrecharon los vínculos entre los viajeros mientras exploraban los esfuerzos de la Iglesia Católica en favor de la reconciliación racial.
Al recorrer los lugares donde se desarrolló la historia, Morris comentó que la peregrinación ofrecía algo más que una experiencia educativa.
“Me llené de una esperanza renovada ante los esfuerzos de nuestra Iglesia local, no solo por acercar a los líderes pastorales a momentos clave de la experiencia afroamericana, sino también por ser testigo de su apoyo para crear más oportunidades en la arquidiócesis que permitan a otras personas emprender este viaje y compartir experiencias similares”, afirmó Morris.