OSV News photo/Simone Risoluti, Vatican MediaVatican City
Liturgia de Viernes Santo subraya necesidad de romper “esta cadena” de violencia
By CATHOLIC NEWS SERVICE | Published 3 abril, 2026 | Available In English
CIUDAD DEL VATICANO (CNS)–Un mensaje de no violencia y de resistir con serenidad marcó la liturgia del Viernes Santo en el Vaticano, durante la cual la Pasión de Cristo ofrece un ejemplo para romper el ciclo de violencia que perdura en la actualidad.
Al pronunciar la homilía durante la solemne Liturgia de la Pasión del Señor, previa al Vía Crucis vespertino, el padre capuchino Roberto Pasolini —predicador pontificio— instó a los fieles a no ceder ante la violencia, sino a encontrar el “canto discreto y obstinado que (nos) invita a amar”.
“Todos estamos constantemente tentados a recurrir a un poco de agresividad, a un poco de violencia, pensando que sin estos medios las cosas nunca se resolverán”, afirmó el 3 de abril en la Basílica de San Pedro. “El siervo del Señor no puede ceder ante este instinto”.
El rito comenzó con la procesión silenciosa del Papa León XIV por la nave central. Llevando vestiduras rojas —símbolo de la sangre de la Pasión de Cristo—, el pontífice se postró solemnemente ante el altar, en un gesto de adoración y penitencia. Las lecturas narraron la pasión y muerte de Cristo en la cruz.
En el momento de la veneración de la cruz, el Papa se despojó de su casulla y de su calzado, y se arrodilló ante el crucifijo en un gesto de humildad. El clero le siguió uno a uno, venerando la cruz de rodillas y con un beso.
La homilía del Padre Pasolini se hizo eco de las reiteradas peticiones del Papa León para poner fin a la guerra, advirtiendo que “en un tiempo como el nuestro, todavía tan lacerado por el odio y la violencia, donde incluso se invoca el nombre de Dios para justificar guerras y decisiones de muerte…”.
Afirmó que este mal continúa “circulando porque siempre encuentra a alguien dispuesto a devolverlo y multiplicarlo”.
La homilía enfatizó que resistir este mal de la violencia no es ni fácil ni instintivo. Ante la injusticia, la reacción humana natural es tomar represalias o “saldar cuentas”. Sin embargo, Jesús rechazó ese instinto por completo.
“Él acepta todo sin devolver violencia”, dijo el Padre Pasolini.
Jesús “rompió esta cadena” no mediante una fuerza superior, sino acogiendo el sufrimiento y respondiendo con perdón, silencio y compasión, señaló el predicador pontificio.
El Padre Pasolini apuntó a lo que denominó una “línea silenciosa de personas”: hombres y mujeres comunes que, a menudo sin ser notados, eligen resistir el odio en su vida cotidiana.
“Ellos se levantan cada día e intentan hacer de su vida algo que no sea solo para ellos, sino también para los demás”, dijo. “Cargan con pesos que no han elegido, reciben heridas sin amargarse y no dejan de buscar el bien, incluso cuando este parece inútil”.