La Iglesia canaliza ayuda internacional para los cubanos, pero la asistencia es insuficiente
By EDUARDO CAMPOS LIMA, escribe para OSV News desde São Paulo | Published 3 marzo, 2026
(OSV News)–Desde que el huracán Melissa devastó el este de Cuba en octubre de 2025 y el presidente Donald Trump interrumpió el suministro de petróleo a principios de este año, la nación caribeña enfrenta su peor crisis económica en décadas.
Los obispos de Cuba pospusieron su visita “ad limina” (que se realiza aproximadamente cada cinco años) a Roma después de que las autoridades gubernamentales anunciaran que las aerolíneas ya no podían reabastecerse debido a las amenazas arancelarias de Estados Unidos contra los países que suministran petróleo a la isla.
Después de todo, solo un prelado cubano, el obispo Silvano Pedroso Montalvo de Guantánamo-Baracoa, logró llegar a Roma para su visita “ad limina” y se reunió con el Papa León XIV el 20 de febrero.
La Iglesia Católica ha desempeñado un papel central en la asistencia a los más necesitados de la sociedad, actuando como puente entre los países donantes, incluido Estados Unidos, y la isla de gobierno comunista. Pero nada parece ser suficiente.
Los problemas financieros de larga data se intensificaron repentinamente con el huracán Melissa, que azotó Cuba como tormenta de categoría 3 el 29 de octubre. Las provincias orientales de Camagüey, Las Tunas, Granma, Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo fueron las más afectadas.
El huracán afectó al menos a dos millones de personas–una quinta parte de la población cubana–y causó daños incalculables en infraestructura, servicios públicos y viviendas.
La escasez de petróleo agravó la situación de los cubanos. Según CNN, muchas escuelas han suspendido las clases y las empresas han dado tiempo libre a sus empleados debido a los apagones. Se han cancelado vuelos a Cuba debido a la incertidumbre sobre si los aviones pudieran reabastecerse de combustible, lo que ha puesto al turismo del país en una situación dramática.
Ante esta situación, las instituciones eclesiásticas han estado tratando de distribuir ayuda. Cáritas es una de las organizaciones católicas que aún puede brindar asistencia en la isla gracias a donantes internacionales.
Cabe destacar que una parte significativa de las contribuciones más recientes recibidas por Cáritas provino de Estados Unidos. El 14 de enero, el primer vuelo con alimentos y kits de higiene llegó al aeropuerto de Holguín, seguido de otros.
“Dijeron que la ayuda fue de 3 millones de dólares desde finales de 2025. Ahora anunciaron que van a duplicar la ayuda”, declaró a OSV News el arzobispo Dionisio García Ibáñez de Santiago de Cuba, presidente de Cáritas Cuba.
El arzobispo García explicó que el huracán Melissa y el embargo estadounidense que afecta las ventas de petróleo a Cuba han sido factores desencadenantes de la crisis actual, a pesar de que las condiciones de vida en la isla han sido difíciles durante años.
“Se desarrolló una inflación muy alta y eso hace que las personas tengan menos recursos y puedan conseguir comprar menos comida”, afirmó.
Los apagones han sido comunes durante años, añadió el arzobispo García, por lo que incluso cuando la gente tenía comida, cocinar no era fácil.
“Ayudamos con lo que podemos. Las ayudas a la población se mantienen. Pero no tenemos recursos. La producción nacional es escasa; la comida viene desde afuera”, dijo.
Los vuelos fueron organizados conjuntamente por Catholic Relief Services de Estados Unidos y también contaron con el apoyo de Cáritas Alemana.
El padre dominico Eleandro Pérez Acuña explicó que los frailes dominicos han contado con el apoyo de Selvas Amazónicas, la organización no gubernamental de la orden con sede en España.
“Tanto en La Habana como en Trinidad tenemos proyectos para dar desayuno a personas vulnerables y para que los niños puedan tomar leche antes de ir a la escuela. Repartimos módulos de alimentos en las distintas parroquias”, declaró el padre Pérez a OSV News.
Según el fraile, la actual crisis humanitaria no es nueva.
“Cuando Melissa llegó ya se encontró con un pueblo en ruinas”, dijo.
Los apagones eran tan frecuentes como hoy, o incluso más, antes de las medidas de Trump sobre el combustible, argumentó.
El padre Pérez enumeró varios elementos de la crisis: “falta de esperanza, de oportunidades, de derechos básicos. Unas políticas económicas fallidas pensadas únicamente para recaudar dólares para el gobierno y los gobernantes. La falta de inversión en salud, educación, transporte, vivienda, etc.”
“Todo eso ha tenido ya en crisis humanitaria a nuestro pueblo durante mucho tiempo”, dijo.
El padre Pérez añadió que este escenario adverso ha dificultado incluso que los grupos religiosos sigan operando en Cuba.
“Por eso una primera y fundamental cosa que hacemos los dominicos y dominicas en Cuba es permanecer. En un pueblo en salida; elegimos estar y acompañar a la gente”, dijo.
Toda la ayuda brindada por la Iglesia aún no es suficiente.
Yadilka Díaz Moreno, de 36 años, de Antilla, un pueblo de la provincia de Holguín, comparte un albergue del gobierno con otras cuatro familias desde que fueron evacuadas tras el paso de Melissa. Tiene dos hijos.
“De hecho, vivía en una cuartería (casa de vecindad) que ya estaba en peligro de derrumbe hace 20 años”, declaró Díaz a OSV News.
Trabajaba como camarera en un paladar, un pequeño restaurante privado. Con la crisis, la despidieron, “y no trabajas, no hay plata”.
Díaz dijo que el gobierno ya no les proporciona comida, así que compran lo que encuentran en los puestos ambulantes. Los precios se han disparado, dijo. Hasta ahora no ha recibido ayuda de la Iglesia.
“Y este municipio no ha dado ninguna ayuda. Nadie nos ha dado ninguna ayuda”, dijo.