Georgia Bulletin

The Newspaper of the Catholic Archdiocese of Atlanta

El papel del deporte en la lucha

By ARCHBISHOP WILTON D. GREGORY, Commentario | Published enero 24, 2019

Parece poco factible, pero el Dr. Martin Luther King Jr. habría cumplido 90 este año y desde hace bastante tiempo ha pertenecido al raro estatus de una persona sabia mayor. Murió en su juventud a los 39 años de edad, pero para ese entonces ya había alcanzado una posición de liderazgo que pocos de cualquier edad podrían llegar a obtener. El Dr. Martin Luther King Jr. se ha convertido en un ícono de la justicia social para todo el mundo y particularmente para nuestra nación. Atlanta está orgullosa de su hijo nativo con justificación.

Este año, la fecha conmemorativa del Dr. King coincidió con el entusiasmo del Super Bowl. Como casi todo el mundo sabe, Atlanta será la sede de este evento deportivo el 3 de febrero. Los campeonatos deportivos brindan mucha emoción a la comunidad, ya que la atención del país se centra en los equipos y el título. El día de conmemoración del Dr. King este año parece haber sido opacado un poco por la expectativa del Super Bowl, pero los principios perdurables de justicia, rectitud e integridad espiritual que el Dr. King personifica son aún más importantes que el puntaje final de cualquier juego.

El Dr. King fue el portavoz principal de los derechos civiles, pero muchos atletas han usado los dones que Dios les ha dado para promover la igualdad y la justicia. Solo tenemos que pensar en Jesse Owens, Jackie Robinson, Althea Gibson, Muhammed Ali y una larga lista de otros campeones que ayudaron a avanzar el lugar de las minorías en nuestra nación y el mudo. El Dr. King articuló elocuentemente la lucha; los atletas proporcionaron a menudo el ejemplo físico para estimular la conciencia de nuestra nación.

Tommie Smith y John Carlos se pararon, levantando sus manos empuñadas, en la plataforma de los ganadores de los Juegos Olímpicos de la Ciudad de México en 1968, para llamar la atención del mundo sobre los derechos humanos en los Estados Unidos. En aquel entonces, muchos no los aplaudieron calurosamente. Hoy en día, en la NFL, otras posturas controvertidas continúan encontrando expresión. El atletismo ha sido a menudo el lugar donde los problemas de justicia social encuentran un hogar.

Los deportes también han sido la ocasión en la que el extraordinario valor blanco ha tomado una postura poderosa, como lo demostró Branch Rickey al contratar a Jackie Robinson como el primer jugador de béisbol negro de las Grandes Ligas. Así que, mientras que el Super Bowl LIII captura mucha atención aquí en Atlanta durante las semanas que rodean la fecha conmemorativa del Dr. King, los deportes en sí mismos han jugado un gran papel en la lucha por los derechos civiles en el pasado e incluso actualmente.

Nuestros niños pueden aprender lecciones muy importantes practicando deportes: equidad, honestidad, trabajo en equipo y civismo. También pueden aprender lecciones importantes de los héroes deportivos del pasado y de hoy. El Dr. King habló poderosamente sobre la justicia y la igualdad. Muchos héroes del deporte han expresado físicamente esos mismos principios, en ocasiones a un alto costo personal.

El Vaticano mismo ha autorizado recientemente a un equipo para competir en algunos deportes locales, ¡aunque no estoy seguro de que los veremos vistiendo los colores dorado y blanco de la Santa Sede en los próximos Juegos Olímpicos!

El Papa Francisco es un gran entusiasta de los deportes y en repetidas ocasiones ha recibido a muchos atletas en los eventos papales. Hace un par de años, cuando lo conocí y me presentaron como el Arzobispo de Atlanta, se rio a carcajadas ya que Atlanta es el nombre del equipo de fútbol judío de Buenos Aires. El Santo Padre conoce acerca de los valores que los deportes pueden inspirar en jóvenes y adultos por igual. Estoy seguro de que el Dr. King se enorgullecería de saber que su ciudad natal pronto será sede del Super Bowl LIII, especialmente si este nos brinda alegría y al mismo tiempo resalta valores importantes para nuestra comunidad.