Georgia Bulletin

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Atlanta

Nuevos sacerdotes recién ordenados se sienten llamados a imitar a San Juan el Bautista

By NICHOLE GOLDEN, Staff writer | Published julio 6, 2017  | Available In English

ATLANTA—El Arzobispo Wilton D. Gregory ordenó a dos nuevos sacerdotes para servirle a la Arquidiócesis de Atlanta durante la solemnidad del nacimiento de San Juan Bautista.

En el rito de ordenación el 24 de junio en la Catedral de Christ the King, el Arzobispo Gregory dijo que se sorprendió gratamente cuando los ordenandos sugirieron esta fecha porque las lecturas del día ofrecían una lección muy apropiada.

“Ser sacerdote significa adquirir un corazón como el de Juan y acercar a otros constantemente al Señor en tu ministerio”, dijo el arzobispo. “Cuando ustedes estén de pie en el altar presidiendo la Eucaristía, deben llamar la atención solamente hacia Cristo, cuyas palabras estarán utilizando y cuyo sacrificio estarán ofreciendo”.

Los nuevos sacerdotes son el Padre Bryan Kuhr, de 36 años y el Padre Bradley Starr, de 31. Aunque el Padre Kuhr nació en Dayton, Ohio, y el Padre Starr en Charleston, South Carolina, ambos pasaron la mayor parte de su juventud en Georgia.

Ordination candidates to the priesthood, Rev. Mr. Bradley Starr, left, and Rev. Mr. Bryan Kuhr prostrate themselves before the altar at the Cathedral of Christ the King, Atlanta, during the invitation to prayer. Photo By Michael Alexander

Acompañando al Arzobispo Gregory, al Obispo Luis R. Zarama y al Obispo Designado Bernard E. “Ned” Shlesinger III en la ceremonia de ordenación, se encontraban representantes de los seminarios de ambos sacerdotes.

El Padre John P. Trigili Jr., consejero de formación y director espiritual del Seminario St. Mary of the Mount en Emmitsburg, Maryland, fue uno de los celebrantes. El Padre Luke Ballman, director asociado de la Secretaría del              Clero, la Vida Consagrada y las Vocaciones de la Conferencia de los Obispos Católicos de los Estados Unidos representó al Colegio Pontificio Norteamericano en Roma, Italia, como antiguo director de formación. Varios sacerdotes de la arquidiócesis también hicieron parte de los celebrantes.

En su homilía, el arzobispo dijo que los nuevos sacerdotes deben escuchar de la misma manera en que lo hizo Jesús e imitar su compasión al administrar los sacramentos de la confesión y la unción de los enfermos.

“Al igual que Juan, ustedes debe recordar siempre que alguien más grande que ustedes está entre ellos a través de su ministerio sacramental”, dijo el Arzobispo Gregory. “Nosotros los sacerdotes no vivimos en el desierto o en las orillas del Río Jordán, sin embargo, nuestras responsabilidades a menudo son como aquellas de Juan, quien continuó esperando a aquel que iba a venir y luego gritó con entusiasmo que él era el cordero de Dios”.

El arzobispo instó a los candidatos a tener conversaciones constantes con Cristo a través de la oración. También los motivó en su compromiso de celibato y en la promesa de obediencia que estarían haciendo al obispo.

“Ustedes me prometerán obediencia y respeto, y a cambio, yo debo prometerles un corazón compasivo y amoroso. Ambas promesas deben ir de la mano”, dijo el Arzobispo Gregory. “Como ustedes saben basados en su experiencia como hijos y hermanos en sus propias familias, el amor hace que incluso la situación más difícil sea aceptable y llevadera”.

El arzobispo prosiguió agradeciendo a las familias de los candidatos por haberlos ayudado a descubrir el “gran tesoro del amor” en sus hogares.
“Ese descubrimiento ha hecho posible que ustedes estén de pie frente a la Iglesia hoy y que se conviertan en nuestros sacerdotes”, dijo el arzobispo. “Es mi deseo que continúen regocijándose ante la presencia de Cristo para luego anunciarlo con alegría y entusiasmo a aquellos que vienen a ustedes en busca de esperanza y misericordia”.

Una lección de humildad para la madre del sacerdote

Jean Baylot, left, the mother of Father Bradley Starr, and his grandmother Nora Baylot, both of Hattiesburg, Miss., follow the scriptural readings in their program. Photo By Michael Alexander

En el rito de ordenación, los candidatos prometen fidelidad a la Iglesia y a los deberes de la oficina sacerdotal, y también prometen obediencia al arzobispo y a sus sucesores.

La congregación se arrodilló para orar por los candidatos cuando ellos se postraron frente al altar. Después se invocaron las oraciones de los santos a su favor en una letanía.

Luego, en silencio, el arzobispo puso sus manos sobre cada candidato para significar que el Espíritu Santo se había postrado sobre ellos. Luego, todos los demás sacerdotes salieron al frente para repetir el gesto, colocando sus manos sobre los candidatos mientras oraban.

Después de una oración de consagración, los nuevos sacerdotes fueron vestidos con estolas y casullas de color blanco con bordados dorados. El Padre Jack Durkin, párroco de la Iglesia de St. Monica en Duluth, fue el encargado de las vestiduras del Padre Starr. El Padre Charles Byrd, párroco de la Iglesia de Our Lady of the Mountains en Jasper, asistió en la investidura del Padre Kuhr.

Los amigos y familiares de los ordenados trajeron las ofrendas del pan y el vino, que luego fueron presentadas por el arzobispo a los nuevos sacerdotes como signos de su oficio.

El Padre Starr es el hijo de Larry Starr, de Tucker y Jean Baylot, de Hattiesburg, Mississippi. Sus padres, sus abuelas, su hermano Christopher y otros familiares asistieron a la ordenación.

“Nuestro hijo ha encontrado el sitio al que pertenece”, dijo su padre.

Comentando que su hijo compartió primero con ellos hace más de siete años su interés de convertirse en un sacerdote y que también había hablado acerca de ser un oficial de policía.

El Padre Starr obtuvo un título en educación musical de la Universidad Estatal de McNeese en Lake Charles, Louisiana, en 2007. Después de discernir su vocación, el joven prosiguió a asistir al Seminario de St. Mary of the Mount.

Baylot tuvo la oportunidad de ver a su hijo antes de la ordenación. “Se encontraba radiante”, dijo.

La madre del sacerdote aprendió más acerca de las tradiciones que rodean la ordenación en las últimas semanas, refiriéndose a este como un tiempo “emocional”.

Muchos sacerdotes recién ordenados dan a sus madres un paño de lino utilizado para limpiar sus propias manos después de que fueron ungidas con crisma por el obispo en la ordenación. Cuando la madre muere, el paño se entierra con ella rodeado sus manos, lo cual significa que ella regaló un hijo al sacerdocio.

“Uno nunca piensa, ‘Les estoy dando a mi hijo’. Me siento muy humilde”, dijo Baylot.

Un anuncio sorpresa

Father Mark Starr, administrator of St. Clare Mission, Acworth, lays hands upon ordination candidate Bradley Starr during the June 24 rite of ordination to the priesthood. The two men share the same last name, but they are not related. Photo By Michael Alexander

Las abuelas del Padre Starr, Nora Baylot y Cindy Starr, viajaron desde Mississippi y Texas respectivamente para asistir a la ordenación. Cindy Starr recordó la infancia de su nieto.

“Él era una dulzura, y todavía lo es”, dijo.

La primera asignación del Padre Starr es como vicario parroquial en la Iglesia de St. Patrick en Norcross. Anteriormente, el Padre Starr compartió por correo electrónico la forma en la que su último año como diácono transitorio lo había preparado mejor para el sacerdocio.

“Mi ordenación diaconal me preparó para tener la habilidad de depositar mi confianza a los pies de Cristo”, dijo el padre. “Muy pronto aprendí que él me proporcionaría toda la gracia necesaria para completar mi ministerio, especialmente en aquellas áreas difíciles”.

Peg Patrick, un feligrés de la Iglesia de St. Theresa of the Child Jesus en Douglasville, asistió con otros feligreses. Durante el tiempo que estuvo en el seminario, el Padre Starr pasó un verano ayudando con varios ministerios en la parroquia, asistió a misa diaria y trabajó con los monaguillos en su ministerio.

“Pienso que será devoto y obediente a la Iglesia y al Magisterio”, dijo Patrick.

Ella hizo la fila después de la misa para recibir una bendición del Padre Starr y besó cada una de sus manos. Peg dijo que el joven es un buen modelo para los seminaristas, entre ellos su nieto, Sam Adams.

El Padre Starr celebró su primera misa en la Iglesia de St. Monica la noche del 24 de junio y planeaba celebrar una misa de acción de gracias la semana siguiente en la Iglesia de St. Theresa.

Familiares de Cincinnati, Ohio, acompañaron a Joe y Peggy Kuhr, de Alpharetta, el día de la ordenación de su hijo, quien perteneció a las iglesias de All Saints en Dunwoody y St. Brigid en Johns Creek y se graduó de la Universidad de Georgia.

Peggy Kuhr dice que la experiencia como voluntario del programa Big Brothers Big Sisters of America lo ayudó a decidirse por el sacerdocio. En aquel momento, él trabajaba en finanzas corporativas en Ford Motor Co., Detroit, empresa a la cual perteneció por siete años.

“Sí, voy a dejar a Ford”, me dijo, recordando las palabras de su hijo. “Nosotros nos quedamos muy sorprendidos”.

Alimentando a los pobres

El Padre Kuhr estudió en el Seminario de Mundelein en Illinois y en el Colegio Pontificio Norteamericano en Roma. El Cardenal Sean O’Malley de Boston lo ordenó como diácono transitorio en la Basílica de San Pedro el otoño pasado. Sus padres asistieron a la ceremonia.

Después de su ordenación, pudo asistir a un matrimonio celebrado en la Basílica de San Pedro, lo cual fue una oportunidad poco común.

Las experiencias de Roma lo ayudaron a preparase para el sacerdocio en muchas formas, dijo.

“Tuve oportunidades de predicar en casas de mujeres religiosas y en colegios de niños en Roma, así como en la comunidad del Colegio Norteamericano. También fui asignado como uno de los siete diáconos en la despensa de alimentos del apostolado de St. Lawrence para ayudar a los pobres y a los gitanos en Roma a quienes se ve a diario en las calles”, dijo.

El Padre Kuhr dice que la existencia de la pobreza espiritual es más grave que la pobreza material. Él espera que su servicio en la despensa de alimentos del apostolado ayude a que quienes sufren puedan ver su dignidad como hijos de Dios.

Su primera asignación será durante el verano en la Iglesia de St. Benedict en Johns Creek.

“Voy a volver a Roma a estudiar un año más para terminar mi licenciatura en teología dogmática en septiembre”, añadió.

El Padre Kuhr celebrará una misa de acción de gracias este agosto en la Iglesia de Our Lady of the Mountains en Jasper, donde sirvió como seminarista durante el verano, tiempo en el cual llegó a conocer a los hermanos Katie y Zach Beckman, quienes son feligreses. Zach, un estudiante del Colegio de St. Thomas Aquinas en Santa Paula, California, está considerando la vocación sacerdotal. Él comparó su decisión de ordenarse con la que otros toman de casarse, cada vocación es una manera de servir a Cristo.

“Estoy ansioso de poder contar con el Padre Khur como director espiritual”, dijo.

Katie Beckman cree que el Padre Kuhr será “un gran párroco”.
“Él realmente tiene un alma gentil”, dijo. “Eso es algo que necesitamos ahora más que nunca”.
Antes de la recepción, el Padre Tim Hepburn, director de vocaciones, agradeció a las personas de la arquidiócesis por sus oraciones y apoyo financiero a los seminaristas a través de la Campaña Anual del Arzobispo. El Padre Hepburn también agradeció el hecho de que los seminaristas hayan podido ser testigos de la belleza del rito de ordenación.

“Esto es algo que siempre me inspira. Agradezco sus esfuerzos por entregar su vida al Señor”, dijo.